sábado 20 de septiembre de 2008

Jardín de Infantes N 30

Trazos Costeros se acercó al Jardín de Infantes Nº 30 de la localidad de Cayastá para compartir con los chicos las actividades y los trabajos que realizaron con motivo del “Día del Animal”. Así nos recibieron..., esto es lo que nos contaron...
En esta oportunidad, la consigna era elaborar un animal con cualquier tipo de material que tuvieran los papás en sus casas.
Después de un cordial y cálido recibimiento, las maestras y los chicos nos comentaron que el domingo siguiente llevarían todos sus trabajos a una exposición que se realizaría en la plaza local.
Encontramos una jirafa, un pollito que hizo María Azul con la ayuda de mamá; una hermosa hormiga pintada de rojo hecha por Keila y su mamá...Ayrton hizo un oso y lo bautizó Nico, Matias y su papá hicieron una vaquita, Ada y su mamá, una gallina blanca y anaranjada.
En una distendida charla que mantuvimos con la Sra. Marcela de Siri, docente del jardín, conocimos un poco más de la estructura interna de la institución. Esto nos contaba:

“El jardín Nº 30 es el único en la localidad de Cayastá. Su planta funcional está compuesta por una directora, una vicedirectora, docentes, auxiliares docentes. Cuenta con cuatro secciones a la mañana y cuatro a la tarde. Están las secciones adheridas (una en la planta), la sección integrada de cuatro y cinco años y también la sección de la escuela de la colonia”
En esta ocasión, lo que nos convoca, particularmente, es el interés del niño por los animales y el contacto fluido que mantiene con estos, dado que el medio en que vive facilita y propicia ese contacto.
A partir de la invitación del jardín (elaboración de un animal con cualquier material que encontraran en su casa), la familia se integró, como en otras oportunidades, a la actividad propuesta.
Todos respondieron a la convocatoria y los resultados fueron trabajos realizados con mucha imaginación: gran variedad de animales con materiales diversos.
Posteriormente, se trabajarán con los alumnos diferentes contenidos que tengan relación con el tipo de animal que elaboraron.
Por otra parte, la señorita de música participará también desde su espacio proponiendo canciones que mencionen animales y que rimen, por ej: “mi mascota la tortuga come lechuga cuando madruga”.
Para trabajar también la expresión oral, se pedirá a la familia que colabore en la elaboración de rimas.
En la semana de la familia, según nos refirió Marcela, se trabaja bastante. Se proponen diversas y variadas actividades recreativas, juegos, espectáculos. La participación de la familia y de la gente es continua y aumenta con el paso de los años, se enriquece, crece la creatividad. Que la gente se acerque a ver el trabajo de otros hace que alimente su propia creatividad.
De acuerdo a lo que observamos, la comunicación existente entre el jardín y la familia es constante y favorece la construcción de lazos sociales sólidos y duraderos. Siguiendo la misma línea, conviene destacar la importancia que reviste el acompañamiento familiar en este tipo de actividades en particular y en esta etapa de los niños en general, puesto que la familia representa un pilar que sostiene y respalda el crecimiento y el desarrollo del ser humano en las primeras instancias de su desarrollo no sólo social sino también (y fundamentalmente) intelectivo.
Después de tantos colores, tanta creatividad y tantas sonrisas, nos despedimos de los chicos, ansiosos por encontrar sus caritas en las fotos que acompañan esta nota.
Gracias a todos los integrantes del Jardín Nº 30 por dejarnos compartir este espacio con ustedes y con toda la gente que se suma a esta propuesta integradora que se refleja en las páginas de esta revista.
Equipo Trazos Costeros Junio 2008