miércoles, 17 de septiembre de 2008

Memoria viviente

En lo secreto de la sencillez cotidiana se esconde el valor y la esencia que teje la cultura y, si bien los conocimientos están contenidos en los libros, la sabiduría brota de la experiencia, de la atención a la realidad, de la preocupación por el hombre y la vida.
Cada hombre desde lo que es y hace, aporta lo suyo a la realidad que lo rodea para enriquecerla o empobrecerla.
En este espacio que hoy surge como una nueva sección, nos proponemos encontrarnos con aquellas personas que, aunque desconocidas, son protagonistas. Aquellos que son fieles a los que se les ha dado, no por quedarse de brazos cruzados, sino porque custodian desde lo que son, un pedazo de historia o una gran pasión por la vida. Otros que se animaron a darse oportunidades, que conservan la sabiduría de la experiencia, que en la “rutina” encuentran lo nuevo, porque se animaron a ser ellos mismos, porque apuestan a algo diferente y viven cada día con una entrega heroica pero simple; o compleja quizás, pero desconocida.
Sacrificios silenciosos, cotidianeidades dignas de observar, que aunque lleguemos o no a imitar pueden poner una luz nueva sobre nuestra rutina.
Esta sección es para aquellos que a su manera honran la vida; es una sección para y por la memoria; porque la memoria colabora con la reconstrucción de la historia de los pueblos.
El cinco de mayo Trazos Costeros se reunió con el Sr Serviliano Calderón, longevo testigo del momento en el que se realizó uno de los hallazgos más importantes que la Provincia de Santa Fe ostenta en su haber.
Don Piche, según le dicen, nos puso de nuevo frente al paisaje de la costa. Su voz seria y clara expresó ante cada pregunta un tono de certeza, verdad y poesía.

La memoria viviente, los recuerdos de antaño, el orgullo de las raíces.
“Yo he nacido en Cayastá, el día 13 de julio de 1920. Según mis padres, la casa que tenían ellos, el rancho donde vivían, es justamente el lugar donde muchos años después se descubrieron las Ruinas de Santa Fe la Vieja. Entonces, ahora que tengo unos cuantos años, me siento muy orgulloso de haber nacido en ese lugar. A lo mejor alguien se preguntará ¿por qué siente tal orgullo este Calderón de haber nacido en ese lugar? Yo estoy orgulloso de haber nacido aquí porque (no se olviden ustedes) desde acá, desde ese lugar que descubrieron 29 años después que yo nací, salieron con el nombre de argentino y de argentina todos los que iban naciendo en estos lugares, por eso tengo el orgullo de ser santafesino, de la primera ciudad de Santa Fe, fundada allá por 1563.
Al barrio donde yo nací le decían la ribera sur, porque estaba a la vera del río San Javier; había rancherías y demás componentes de la población, de la gente de aquella época”

Recuerdo familiar y trabajo
“Toda mi familia era muy pobre, sin trabajo y no había nada en esta zona, por aquellas épocas, para buscar el sustento, porque, como ya sabrán, esto es una industria sin chimenea. Entonces había que rebuscarse en lo que se pudiera, y mis padres hacían sacrificio para poder criarnos a nosotros. Uno va creciendo, poco a poco... y así continuó mi vida. Siendo muy joven (en ese tiempo no existían máquinas para juntar maíz) decidí que tenía que salir de acá para ir a la provincia de Buenos Aires a la juntada de maíz que se recolectaba a mano, sin máquina de maíz ni de trillar. Muchas peripecias he pasado durante mi existencia. No solamente eso: he trabajado en obrajes, en la isla, he hecho tantas cosas en mi vida y me siento bien, a pesar de los años que tengo. Estoy muy agradecido del creador porque en 88 años que tengo, recién en el 2006 consulté a un doctor. ¡Cómo no voy a estar contento con la vida! A los que me preguntan cómo he aguantado tanto sin que me atacara alguna dolencia, les digo que simplemente “cuido mucho mi esqueleto porque de estos no vienen más”, con los años la humanidad va perdiendo un poco de fortaleza”.

Saberes de la vida, el capital cultural, el conocimiento del mundo
“Fui solamente hasta 4º grado en la escuela local, después nada más. He andado y he conversado con gente que sabe mucho, y eso es lo que me ha ayudado a mí a ir acomodando poco a poco las cosas, grabando no con grabador sino en la mente. Eso es lo que me ayuda para poder volcar los conocimientos a quienes los necesiten, a quienes les sean útiles, para que ellos los usen, los escriban o los lleven a otra gente que sigue viviendo para que tome conocimiento de lo que era aquella época. Todas las cosas han tenido su principio.”

Su trabajo junto al Doctor Agustín Zapata Gollán.
“Ese trabajo (excavación ruinas Santa Fe La Vieja) lo empezamos el 21 de julio de 1949, un día jueves después de 12. Estaba al mando del Dr Agustín Zapata Gollán, era mi jefe. Ya se sabía de antemano que ese era el lugar donde se había fundado Santa Fe, estaban a la vista las cosas que se encontraban ahí (tejas de los techos, etc). Treinta años de servicio en el lugar, he visto cómo se han ido desarrollando las cosas. Cuando tenía 7 u 8 años jugaba con las tejas, las tiraba al río, cosas de chicos. Por eso tengo conocimiento exacto de las cosas; el que escribe, escribe porque le contaron, pero no por haber pisado la tierra como la pisé yo.”

“Así fue como comenzaron esos estudios que estaban fundados en la sabiduría de la gente y que se habían transmitido de generación en generación.”

El primer hallazgo, la impresión más fuerte...
“Debo decir que tomé ese trabajo como una tarea apasionante, pensando que, al no tener ninguna clase de estudios, estaba realizando una tarea de arqueología. Entonces, eso era lo que me animaba a seguir adelante, descubriendo y teniendo mucha paciencia. No es cuestión de agarrar la pala y listo, se está descubriendo algo, hay que ir muy despacio. Uno piensa: __ En este minuto que pasó no encontré nada__, pero ya viene el otro minuto y uno está esperanzado otra vez, así tomaba yo mi trabajo en ese lugar. Fue una tarea apasionante.
Llegamos a ser 17 compañeros en total, pero generalmente éramos menos, ahora ya quedan muy pocos.”

Cosechando conocimientos
“Hemos cosechado conocimiento ahí y siempre para volcarlo a las personas
Yo estaba también para atender a los visitantes (venía mucha gente), tuve contacto con gente que sabe mucho, mucho (arqueólogos, antropólogos). Ellos nos preguntaban cómo habíamos empezado nosotros. Tuve la suerte de tener que recibir a un señor oriundo del Paraguay, en uno de sus viajes se arrimó por estas zonas para visitar los descubrimientos. Resultó ser que era el Director General del Museo Histórico de la República del Paraguay, había estado hablando con él. Después de la charla, se fue muy pero muy agradecido y me dejó un libro, un censo general de la población del Paraguay de 1660.”
“En la ruinas empecé como un peón raso, trabajaba con palas, picos. Luego, a medida que pasaban los años e iba conociendo un poco más, el jefe me sacó aparte para la atención de los visitantes. Eso me ayudó mucho”.
“Se empezó por la loma más alta de todo el predio. Porque, según la historia, no hubo ningún terremoto, sólo ataque de los indios y crecida. Yo tengo mi teoría, no puedo aceptar que se fueron por la crecida de los ríos; en 1982 la Santa Fe actual estuvo a mal traer con la crecida y acá todavía nos quedaban 3 metros de barranca, tuvo que haber otros motivos especiales para que se traslade hacia donde está ahora.”

La creación artística inspirada en el saber popular se conserva intacta en una memoria privilegiada
“Guardo una recopilación de versos en mi memoria pero no tengo ninguna grabación ni escritura tampoco, es una recopilación de dichos, de gente que ya ha muerto, de escritores que ya han pasado para el otro lado. He ido formando una especie de cuartetas o sextetas, una mezcla de todo eso y lo guardé en mi mente.
Este que voy a recitar ahora forma parte de lo que mentalmente llamé”Glosas para un tango” y se titula “yo soy así.”



Yo soy nacido en Cayastá
En el barrio que se cuadre
Desde chico medio compadre,
Sobrador y consentido,
Tengo fama de aburrido
Y ando galeando la guita
Pero guardo la infinita nobleza
De ser humano,
Si canto con Mano a mano,
Lloro con La Cumparsita.

Duro como el quebracho
Y aguantador como el tala
No se achica por la mala
ni por cualquier cosa
Respeta la fuerza ajena
Y para todos tiene una palma
Y es capaz de darles el alma
Si lo buscan por las buenas
.
Medio cantor, guitarrero y chupacaña
Además tengo otra maña
Que es la que más me domina:
Vivir prendido a las chinas
Como mosca en telaraña.

En las malas y en las buenas
Silbo y desato las penas
Que hicieron nudo en mi pecho
Y guardo en mi alma al acecho
Una pasión sin medida
Y sé jugarme la vida
Por un naipe y una dama
Y hasta he ido a parar en cana
Por naipes, paicas y bebida.

Yo, yo templé en los bodegones
Sacando lustre al estaño
He visto hacer caños
Desengaños en corazón de varones
Yo pianto de los metejones
Porque traen amor del fulero
Pero soy buenazo y sincero
Cuando el amor me hace garra.
Yo soy como la guitarra,
Canto y lloro cuando quiero.


Un punto en el tiempo: una anécdota
Mi jefe (...) tenía una sabiduría extraordinaria, siempre el buscaba algún motivo para hablar con nosotros, para rescatar algo de las conversaciones para ponerlo en sus escrituras.
Cierto día, me encontraba desempeñando mi tarea cuando me cae de repente el jefe, estábamos los dos solos, en ese momento no había visitante y entramos a conversar, poco a poco y lentamente, de todos lo temas que estaban a mi alcance. Llegamos a hablar del tatuaje y me dice: __ Qué milagro vos, no tenés un tatuaje.__ Yo le digo: __Mire, doctor, no; por ahora no. Si el día de mañana me llego a hacer un tatuaje, me voy a tatuar un sapo.__ Él me dice__ ¿Por qué elegiste un sapo para tatuarte?__ Yo le digo: __ ¿Sabe por qué? Porque yo me parezco mucho a él: él es feo pero útil y yo también soy feo pero útil__.

(Zapata Gollán)Era un hombre exigente, raro, solitario, después de treinta años de servicio con él puedo decir que sólo le conocí los dientes, pero las muelas nunca se la ví.


Equipo Trazos Costeros Junio 2008

No hay comentarios: